Semana 1 de Inmersión en Valdelarte - Acogida y conexión local
Foto cedida por Verónica Álvarez - VALDELARTE Llegué a un territorio que ya había sido abrazado por otros pasos. Alájar —ese pueblo que parece susurrar historias entre sus calles empedradas— me recibió con la sensación de que algo ya estaba en marcha. Los participantes me esperaban allí, ya impregnados de la sierra, ya habitando el ritmo del lugar. Ellos llevaban una semana respirando Valdelarco y Valdelarte. Yo llegaba como mentora, no para iniciar el proceso, sino para acompañarlo. Me...